Cirugía Plástica Estética. Guía informativa para mejorar tu belleza y sentirte mejor contigo misma

RIESGOS DE LA ABDOMINOPLASTIA

Antes de cualquier cirugía, es importante realizar una historia clínica completa del paciente. En ella debe quedar descrita la deformidad que padece y se debe dar una explicación clara de la cirugía a utilizar y los riesgos y complicaciones posibles que puede tener.
Es muy habitual antes de la intervención poner al paciente un programa de pérdida de peso bajo control médico para ir con más seguridad al quirófano.
Tras la intervención, se ha de llevar una faja durante un par de meses y dar masajes en la piel del abdomen para recuperar poco a poco la elasticidad de esta zona, pues es muy normal tener sensación de tirantez, debido a que se refuerza la musculatura abdominal. Además, se puede producir una disminución o pérdida de la sensibilidad cutanea, con sensación de acolchamiento. Esto es debido a que al despegar la piel se cortan los pequeños nervios que van en ésta.
La recuperación suele ser a veces un poco lenta, dependiendo de cada persona se pueden producir irregularidades, por ello es muy importante someterse a masajes y drenaje linfático, a fin de regularizar esta zona.
En pacientes muy obesos la cicatrización suele ser más lenta, aunque con el tiempo también se consigue resolver los problemas.