Lipoescultura genital con láser
Existen varios motivos que podrían dar lugar a la realización de una lipoescultura genital con láser. Vamos a detallar algunos ejemplos:
-Cuando en las mujeres obesas se crea un problema de laxitud de los tejidos, debido a una pérdida de peso brusca o bien porque padezca alguna enfermedad de colágeno que ocasione cierta flacidez en esa zona.
-Cuando existe estrechez vaginal que ocasiona dolor en las relaciones sexuales.
-Cuando por algún motivo se desea reconstruir el himen.
-Cuando, debido a los partos o a cambios radicales de peso, se debe tratar la parte anterior de la vejiga, por presentar ésta descenso en el piso y techo.
-En mujeres que sufren de incontinencia urinaria leve.
La cirugía vaginal se realiza en dos partes. La primera es la de conseguir rejuvenecer la vagina y la segunda la de crear un diseño agradable y acorde con los gustos de la paciente. También hay que tener en cuenta que no solo es una cuestión estética, sino también funcional, ya que incluso puede ampliarse con otros efectos interesantes, como por ejemplo, ampliar el punto G para conseguir mayor placer. Las edades medias de las pacientes que solicitan este tipo de intervenciones oscilan entre 35 y 55 años y suelen haber tenido hijos. Aunque no siempre es así, ya que se dan casos también de mujeres vírgenes que acuden al cirujano para ser tratadas de lipoescultura genital.
La intervención con láser se realiza, bien con anestesia general o con una anestesia local, de mitad del abdomen para abajo. El sangrado suele ser muy mínimo, con poco dolor y una cicatrización rápida. Suele durar unas dos horas y media. Sin embargo, la intervanción convencional, suele durar una hora aproximadamente, presenta más sangrado y resulta también más dolorosa. Suele ser necesario un período de inactividad laboral de dos semanas aproximadamente. La paciente suele notar una molestia leve en las deposiciones; sin embargo, no sentirá dolor al orinar. La mujer puede recuperar su actividad sexual normal transcurridos unos cuarenta días.






