RINOPLASTIA. CONSIDERACIONES GENERALES
Si la rinoplastia la realiza un cirujano plástico cualificado no es frecuente que se den complicaciones importantes. Sin embargo, se pueden presentar pequeños problemas como sangrado de la nariz, algún tipo de reacción a la anestesia, puntitos rojos sobre la piel e incluso puede presentarse una infección. Por ello, se deben seguir minuciosamente las instrucciones del cirujano plástico antes y después de la intervención quirúrgica.
Al realizar las incisiones dentro de la nariz, el miedo a que puedan quedar cicatrices es infundado. De todas formas, uno de cada diez casos requieren una revisión quirúrgica para correcciones menores que se resuelven sin problema. Hasta que no ha transcurrido un año aproximadamente no se suele obtener un resultado definitivo.
Generalmente, los pacientes que se han sometido a una operación de rinoplastia suelen estar bien en dos días, pudiendo integrarse a su actividad normal al cabo de una semana. Sin embargo, existen ciertas normas que se deben seguir durante un tiempo para que no surgan problemas innecesarios. Estas son las siguientes:
-Evitar cualquier golpe en la nariz.
-No tomar el sol en un período de ocho semanas.
-Tener mucho cuidado si se lleva gafas habitualmente. Caso de tratarse de lentillas no existe ningún problema.
-No realizar ejercicios físicos ni deportes que puedan ser extenuantes.
-Inmediatamente después de la operación, la cara quedará hinchada y puede sentirse dolor de cabeza. Se debe permanecer tumbado el primer día, con la cabeza elevada. En unas dos semanas habrán desaparecido la hinchazón y los hematomas.
-No se deberá sonar la nariz con fuerza durante una semana aproximadamente, hasta que cicatricen los tejidos.
TECNICA APLICADA EN LA CIRUGIA DE LA NARIZ
En principio, este tipo de cirugía se realiza aplicando unos cortes pequeños en el interior de la nariz. Una vez realizado este primer paso se puede modificar en la nariz lo siguiente:
-Se pueden corregir las desviaciones del tabique nasal, lo que hace que se mejore notablemente la función respiratoria. Este tipo de intervención se denomina rinoseptoplastia.
-Puede estrecharse la nariz.
-A través de una reducción hacer que el dorso sea más recto.
-Se pueden injertar cartílagos si fuera necesario.
-Estrechar la punta de la nariz, o bien, hacerla más respingona.
Uno de los puntos que se tiene muy en cuenta es que la nariz no debe dar nunca el aspecto de haber sido operada y que además guarde siempre una armonía con la cara del paciente. Sin embargo, en ocasiones, bien por trastornos en la cicatrización de los tejidos tratados, por cualquier tipo de alteración anatómica o por traumatismos postoperatorios, se pueden dar asimetrías o irregularidades que se deben corregir. Para ello, una vez transcurridos seis meses, en ese tipo de casos, se deberá realizar un retoque quirúrgico que elimine las anomalías.
¿COMO SE REALIZA UNA OPERACION DE RINOPLASTIA?
Una operación de rinoplastia dura aproximadamente entre una y dos horas, aunque en ocasiones, debido a su complejidad, ésta puede extenderse un poco más. Se lleva a cabo en un quirófano, dentro de un hospital o de una clínica donde el paciente deberá pasar la noche, para ser dado de alta al día siguiente.
La mayoría de las veces se realiza bajo anestesia general (el paciente está dormido durante la operación), aunque existen casos en los que se aplica anestesia local más sedación (de esta forma el paciente entra en un estado de relajación, quedando la nariz y la zona de alrededor insensibles al dolor). Que se aplique la primera o la segunda opción va en función de las preferencias del cirujano que esté a cargo de la intervención.
En primer lugar, la piel de la nariz es separada del hueso y del cartílago, que se esculpe con la forma que se haya previsto. Más tarde, vuelve a colocarse la piel sobre este nuevo soporte. Una vez hecho ésto, se recubre con una escayola que contribuirá a que la nariz adquiera sin problemas la nueva forma. Esta escayola deberá llevarla el paciente durante una semana aproximadamente. Además, para que el tabique nasal quede estabilizado y evitar también el sangrado, se colocan en los dos orificios unos tapones nasales, que suelen ser retirados al día siguiente, salvo que se haya hecho una septoplastia, que obligará a dejarlos colocados dos o tres días más.
QUIENES PUEDEN SOMETERSE A UNA RINOPLASTIA
Lo primero que debe hacer una persona que piense someterse a una operación de rinoplastia es obtener una buena y extensa información sobre diferentes puntos importantes a tener en cuenta. Puede conocer cómo se realiza la operación, los resultados que se obtendrán y otros detalles añadidos. De todas formas, probablemente nunca consiga tener respuestas para todo lo que le preocupa antes de tomar una determinación. Por ello, es aconsejable acudir a un cirujano plástico, quien tendrá en cuenta una serie de factores personales que contribuirán a que todo se realice con éxito.
Algo que nunca se debe buscar es una perfección absoluta de su apariencia tras la operación, ni siquiera esperar parecernos a otra persona. Debemos ser realistas y saber desde el primer momento que la rinoplastia ayudará a mejorar la autoestima y la confianza en nosotros mismos, y sobre todo hará más agradable nuestra apariencia, incluso para los demás, pero no podemos esperar un giro total en nuestra vida una vez realizada la operación ni que la gente nos trate de forma diferente.
Otro factor importante es la edad. La mayor parte de los cirujanos intentan no realizar una rinoplastia hasta que no se haya dado un desarrollo conveniente y aceptable en los niños. Para las niñas suele ser hasta que no han alcanzado los 14 o 15 años y para los niños debemos esperar un poco más tiempo. La etapa adolescente también obliga a tener en cuenta factores sociales y emocionales que pueden ser muy importantes a veces.
LA RINOPLASTIA
La rinoplastia (cirugía de la nariz) es una operación que modifica cambios tanto en la estructura como en el aspecto de la nariz. Suele realizarse con bastante frecuencia por los cirujanos plásticos, teniendo como finalidad, además de proporcionar una mejora estética, la de favorecer la función respiratoria de los pacientes.
Con esta intervención se logra aumentar o disminuir el tamaño de la nariz, estrechar la anchura de las alas, dar la forma deseada al dorso o a la punta, cambiar el ángulo entre el labio superior y la nariz, o bien corregir ciertos problemas respiratorios o traumáticos.
La cirugía de la nariz suele plantearse de forma individual para cada paciente en función de sus necesidades. Es fundamental que éste, además de contar con una buena disposición psicológica, goce de una buena salud y esté convencido de que con esta intervención conseguirá una gran mejoría en el aspecto de su nariz.
Las incisiones necesarias para llevar a cabo esta intervención suelen realizarse dentro de la nariz o bien se disimulan en zonas poco visibles en los casos en los que haya que realizar una rinoplastia abierta. En algunos casos, se suele conseguir una mejora respiratoria, además de los beneficios estéticos propios conseguidos con la rinoplastia. Téngase en cuenta que siempre se procurará que la nariz no presente el aspecto de operada.





