Operarse los párpados

Hasta no hace demasiado tiempo, las operaciones de párpados eran accesibles solamente para gente con un alto poder adquisitivo y generalmente se daban más en ambientes de famosos, donde este tipo de intervenciones se veían como un lujo impuesto por la necesidad de tener siempre un buen aspecto ante los demás. Pero ésto ha cambiado y en la actualidad es una práctica al alcance de cualquiera, ya que su coste ha disminuido considerablemente y además las clínicas españolas están ofreciendo una financiación adecuada y muchas facilidades de pago. En la actualidad, una intervención de cirugía de párpados o blefaroplastia puede tener un costo de unos tres mil euros aproximadamente, precio equiparable a lo que podría costarnos una intervención de liposucción o de rinoplastia, algo menos que una operación de aumento de pechos y bastante más asequible que un estiramiento facial.
La Comunidad de Madrid es donde más se practica en España la cirugía plástica, seguida de la Comunidad Valenciana y de Cataluña, realizándose en total una media anual en toda España de unas 300.000 operaciones.
La otoplastia (II). La consulta

La Seguridad Social no incluye las operaciones de otoplastia por motivos estéticos, salvo en los casos en los que se de un trastorno psicológico importante asociado con esta anomalía, o bien en los casos en los que la deformidad durante la edad escolar sea bastante importante.
El cirujano deberá hacer durante la primera consulta una evaluación del problema y hará una recomendación sobre la técnica que resultará más efectiva en ese caso en particular, además de dar una serie de instrucciones para que el paciente se prepare para la intervención, que se realizará en un quirófano de una clínica o de un hospital. En cuanto a la anestesia, dependiendo del tipo que se aplique, todo el procedimiento se realizará en régimen ambulante o bien el paciente deberá permanecer toda la noche en el hospital.
En los casos en que el niño sea pequeño, el cirujano plástico posiblemente recomiende que la intervención se realice bajo anestesia general. Sin embargo, en los casos de adultos o de niños mayores se aplicará anestesia local asociada o no a sedación, consiguiendo con ello que el paciente esté relajado y despierto.
La operación de otoplastia suele durar unas tres horas, aunque en algunos casos puede llevar un poco de más tiempo. En general, se practica una incisión pequeña en la zona posterior de la oreja para que el cartílago auricular quede expuesto. Más tarde, el cartílago se esculpe y se dobla hacia atrás, haciendo falta en algunos casos la aplicación de puntos internos con el fin de mantener la nueva forma. También, en ocasiones, será necesario extirpar una parte del cartílago para que la oreja resulte más natural. Para finalizar, se extirpa una cuña de la piel situada en la parte posterior de la oreja. Respecto a la cicatriz, ésta queda disimulada en la parte de atrás de la oreja, por lo que no resulta preocupante a niveles estéticos. Muchas veces, con el fin de conseguir una mayor simetría, hará falta operar las dos orejas. De esa forma los resultados harán que las dos orejas resulten iguales.






