La consulta del especialista

Está demostrado que el éxito completo de cualquier intervención quirúrgica llega cuando se da una buena conexión entre médico y paciente. Por ello, desde la primera consulta se debe intentar que ocurra ese acercamiento incipiente que irá creciendo a medida que se vayan dando los pasos necesarios hasta el final de la operación. Sin embargo, el cirujano no debe dar nunca falsas espectativas ni intentar ocultar los riesgos que puede conllevar el paso por un quirófano. Debe ser realista en todo momento.
La primera consulta no deberá nunca ser breve y deberá durar al menos treinta minutos. Durante este tiempo, el paciente explicará su caso sin prisas, debiendo el especialista informar a éste, después de escucharlo y observarlo, de los pro y los contras de una posible operación, y sobre todo si es conveniente que atraviese por ella, ya que existen casos donde no resulta nada recomendable por diferentes motivos. En general, el paciente deberá consultar sin timidez todo lo que no llegue a entender del todo, incluida una explicación del procedimiento a seguir, el tipo de anestesia que será utilizada, cómo será el postoperatorio y otros pormenores que pueden resultar de gran importancia.





